La tradicional Feria de Huixtla

Por Margarita Moreno Soto

El año exacto no se conoce de cuando dio inicio como feria el festejo más importante de Huixtla. Lo que sí cuentan los ancianos es que en un principio allá por el año de 1920 la celebración católica en honor a San Francisco de Asís era la única que se tenía en el municipio.

La iglesia católica se ubicaba frente a lo que hoy es el palacio municipal, ambos edificios –por no decir que casi todos- fueron construidos con tabla. La celebración iniciaba con las mañanitas a “Tata” Chico el día 4 de octubre. Luego, por el exceso de lluvia en ese mes las autoridades municipales acordaron que en febrero se llevara a cabo la Feria del 20, como se le conoció. Dejó pues de tener un tema central católica y se adoptó el económico pues en esa fecha miles de quintales de café bajaban de todo el Soconusco hacia Huixtla para ser embarcados en el ferrocarril. La bonanza económica era tan grande que los productores de café para poder cobrar sus ganancias de la cosecha traían costales donde guardaban su dinero.

Al cambiarse de fecha la feria, el parque central fue el punto de reunión. Hacia el costado de donde hoy se ubica la torre del Reloj se colocaba la famosa “Zarabanda”, espectáculo musical en donde todas las noches se tenía música de marimba en vivo y se bailaba. Cada pieza tenía un costo de tres pesos y le correspondía al joven pagar la ronda. Al otro extremo del parque estaba el escenario donde se tenía el templete para coronar a la reina que en ese tiempo era electa mediante votos. En el edificio Arima Hermanos, el más moderno de la época (1948) se colocaba las fotografías de las candidatas participantes y ahí mismo se anunciaba día tras día cómo estaba la votación.

Ya electa la reina por el pueblo, se fijaba el inicio del festejo para concluir el día 22 o 24 de febrero. En esa fecha establecida se llevaba a cabo la “alborada”, que no era más que ir a la iglesia muy temprano a escuchar la misa. Terminada ésta se regalaba a los presentes tamales y café,  o en algunos casos chocolate. Después, por la tarde  iniciaba el paseo de la nueva reina para en la noche efectuar la coronación.

Alrededor del parque central se establecían tanto las “garitas” como los juegos mecánicos, siendo en ese tiempo la sensación la rueda de caballitos a la que se subían no sólo niños sino gente mayor. Cada garita competía en variedad, lo mismo existía la venta de cerveza Corona o Superior, la conocida rubia de categoría. Independientemente de la novedad artística que se tenía en esos locales, la autoridad organizaba las carreras de caballo, carrera de encostalados, el palo encebado; el palenque y los juegos de azar.

El 14 de febrero, los novios tenían el parque para demostrar su cariño. Las mujeres le daban vuelta al parque por el centro y los hombres lo hacían por afuera. Pero esa era una fecha para el romance, que luego terminaba ya sea en la “zarabanda” o en el baile que organizaban las damas de sociedad en el famoso Casino de Huixtla. Un baile donde acudía lo más granado de las familias huixtlecas siempre con traje de coctel y los hombres de traje sastre. No se admitían ni pantalones de mezclilla y ni mucho menos tenis. En ese salón se tenía también el baile de coronación a donde acudía la reina y sus princesas a culminar la gran fiesta.

Como era mucho el ruido que provocaba la feria, los olores fétidos que emanaba al día siguiente también causaban molestias, allá por 1974 aproximadamente se decide que la feria se vaya a un terreno más grande pero más alejado. Se utilizó un predio ubicado por los terrenos de  la Chevrolet, después el festejo se llevó por el rumbo del camino al ingenio para posteriormente quedarse en el predio de la colonia Revolucionaria donde actualmente se estableció la feria del 20 de febrero. Ahora con una selección diferente de su reina y con un ingrediente muy importante por los dineros que se manejan por los contratos de exclusividad de la empresa cervecera que inició en 50 mil pesos y ahora rebasan los 300 mil pesos. Más aparte lo que pagan las atracciones de juegos mecánicos; los locales comerciales, y las mismas garitas. Todo cambió, el dinero es lo que hoy sobresale.  

 


Acerca de la historia de Huixtla

La actual ciudad de Huixtla fue fundada con el nombre de Huiztlán en 1486, como pueblo tributario de los aztecas; en el primer censo de población levantado en 1611, aparece con 330 habitantes y en la época de independencia de Chiapas (1821) con 586; en 1858, debido a la decadencia económica del pueblo fue degradado a la categoría de aldea, dependiendo del pueblo de Tuzantán. En 1898, Huixtla recupera su antigua categoría de pueblo y de cabecera de municipio; en 1908, con la llegada del ferrocarril panamericano, empieza a recuperarse económicamente; el 13 de enero de 1915. Las fuerzas constitucionalistas rescatan la plaza de la que desde días antes se habían posesionado las fuerzas contrarrevolucionarias comandadas por el tapachulteco Angel María Pérez. El 6 de mayo de 1920 las fuerzas carrancistas son derrotadas por los obregonistas al pretender tomar la plaza; el 17 de enero de 1931, es elevada a la categoría de ciudad por decreto promulgado por Raymundo E. Enríquez, Gobernador de Chiapas.

 

¿Qué quiere decir Huixtla?

 

A decir de Roberto López Moreno, poeta huixtleco,  “En Huixtla, lugar cálido hasta la mayor exageración, y todavía un poco más, el viento parce detenerse entre las casas y los seres y establecer un equilibrio aéreo vibrandocomo un nervioso mano de plumas.

La población –de teja, palmera y golondrina- se encuentra al pie de la Sierra Madre Occidental. La piedra de Huixtla domina imponente desde las alturas y más abajo, entre roca y selva, brotan los pequeños manantiales que habrán de descender unidos, haciendo el cuerpo del río que pasa rozando con su filo de agua un costado de la ciudad ardiendo.

Leyendas varias existen para explicar el porqué esa piedra encaramada en las alturas fue puesta ahí, como demostración del mágico poder de las deidades mayas. Todo es conjetura finalmente, discurso de la fantasía.

La población fue fundada por don Juan María Paz. Unos dicen que era de El Salvador, otros que de Hondura. Otros argumentan que era de Huehuetán. Por eso es que en la ciudad existen muchas familias Paz. El nombre es de origen náhuatl. Se sabe que el Soconusco fue un corredor por donde paaron los antiguos mexicanos en conquista hacia Nicaragua, de ahí los nombres de origen mexica. Huixtla viene del náhuatl: huitzi-espina y tlan-lugar. Lugar de espinas o tierras de las espinas. Así lo aceptan los moradores, quizás por la gran propagación de la planta conocida como Ixcanal, pero volviendo al náhuatl también está la terminología huitzillin que significa espina que vuela, esa ave apropiada de América conocida como colibrí.  Por lo tanto se puede concluir que poéticamente se le llame a Huixtla tierra de las espinas que vuelan.  Incluso los náhuatl para describir a Huixtla en los códices colocaron una punta de maguey, y sabido es que en estas tierras cálidas no existe el maguey, de ahí que esta figura se asocie con el pico de un colibrí.”

 

 



La imprenta en Chiapas

 

Por Margarita Moreno Soto

 

Del Libro “150 años de imprenta en Chiapas” del autor Octavio Gordillo y Ortiz, se obtuvieron estos datos que hacen un recuento de la aparición de la primera imprenta en el estado hasta los años recientes. Al tener está página esa  finalidad de conocer la historia de Chiapas, acá un resumen.

En 1539 llega a México la primera imprenta a iniciativa de Fray Matías Antonio de Córdova y Ordóñez, quien junto con otros integrantes de la iglesia católica formaron el grupo Por Amor al País.

Fue Fray Matías de Córdova funda el primer periódico en Chiapas llamado el “Para-Rayo”. Pero pronto el gobernador Joaquín Miguel Gutiérrez, gobernador del estado también decide que se compre una imprenta para editar el periódico “Campana Chiapaneca” en el año 1819.

La primera imprenta que llegó a América arribó a Guatemala, de ahí que fuera a través de ese país donde el grupo Amor por el País mandara traer su imprenta, la cual fue adquirida un 14 de junio de 1826 y fue llevada de Guatemala a Comitán (antes Ciudad Real). Es en 1827 cuando empieza a funcionar esta prensa a manos del encargado Secundino Orantes.

El Congreso estatal no se quiso quedar atrás, este órgano de gobierno integrado por Francisco Guillén, Joaquín Gutiérrez de Arce, Manuel Saturnino Ozuna, emitieron un decreto para facultar al gobernador Manuel de Rojas la compra de una prensa. Así el 26 de abril de 1825 el gobernador hizo un llamado a la gente para que cooperara con este proyecto debido a la carencia de dinero en el gobierno. “5 pesos del municipio de Palenque y 18 pesos del ayuntamiento de Salto de Agua destacan dentro de los dineros recaudados”. Ante la poca respuesta el gobernador se resignó a la compra de esta imprenta para unirse a Fray Matías en la idea de que ahí se publicaran los decretos emitidos, el cual el primero de ellos se dio a conocer en el año de 1827.

El diputado liberal Joaquín Miguel Gutiérrez insistió en la compra de una imprenta para difundir sus ideas y así se establece la segunda imprenta en Chiapas. En esos tiempos los textos impresos costaban entre 300 y 400 pesos, con la aparición de nuevas prensas bajó el costo a 80 pesos por hoja.

Se funda el primer periódico con Miguel Gutiérrez, Manuel Aguilera, Juan María Balboa, Antonio Castellanos y José Vines.  El primer periódico editado en Chiapas apareció el 3 de may6o de 1827 bajo el cuidado del tipógrafo Vicente García, el primer artículo fue un verso del poeta Virgilio. Entre los propósitos del nuevo diario estaba el publicar acontecimientos, dar espacios a la cultura, relatar los hechos históricos, pero también denunciar los abusos de la autoridad. El diario se imprimía cada miércoles y tenía un costo de 4 reales para Comitán y 5 para otros municipios como Tuxtla o San Cristóbal de las Casas.

En 1833 desaparece el grupo Amigos del País y el gobernador ordenó expropiar la imprenta para que pasara a manos del gobierno estatal esto ocasionó una crítica muy severa del historial tabasqueño Manuel B. Trens, quien criticó que se le quitara al pueblo un medio tan importante de comunicación. Como en esa  época cambian la capital del estado a Tuxtla Gutiérrez, la imprenta la trasladan a ese municipio. Gran parte de los documentos editados en esa época fueron guardados celosamente por los editores, de los cuales algunos ejemplares están a resguardo.

A estos periódicos le siguieron Avisos al Público editado en 1832; El Iris de Chiapas, 1835; La Zumba 1837; El noticioso Chapaneco y El Guardia Nacional 1848; el Espíritu del Siglo 1875; El Baluarte de la libertad 1871.

 

El arqueólogo e historiador chiapaneco Alberto Caralampio Culebro, asentado en Huixtla,  escribió en 1932 una breve historia de Chiapas bajo el título Chiapas, sus epopeyas libertarias”. De ahí en adelante surgieron muchos otros diarios, siendo el Heraldo de Chiapas uno de los más antiguos y que todavía hoy circula en Tuxtla Gutiérrez.